Entre “revancha estéril” y justicia urbana

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Miércoles, 14 de November de 2018
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Soluciones urbanas
Entre “revancha estéril” y justicia urbana
Por  Valentín Parada  3 de Julio de 2018, 01:27 pm

Antes que nada quiero felicitar a todos y cada uno de los morelenses de nacimiento y por adopción que salieron a votar de forma pacífica y ordenada. Como experiencia es importante reconocer que fue una de las jornadas electorales más nutridas de ciudadanos responsables que ejercieron su derecho a votar y, como tal, manifestaron su deseo de cambio ante un Morelos convulsionado por la inseguridad, impunidad y corrupción pero sobre todo injusticia de la actual administración.

En días pasados el actual gobernador Graco Luis Garrido Abreu, manifestó revanchismo por parte del recién electo, Cuauhtémoc Blanco Bravo. Graco expresó que es obligación del gobernante “establecer los puentes necesarios para el diálogo y reconciliación”. Otras de sus expresiones fueron que “quien gobierna tiene la obligación de sumar y gobernar para todos” argumentando estar cierto que “la revancha es estéril cuando es necesario gobernar, para resolver desde la más alta responsabilidad, los problemas de seguridad, educación, salud, economía y la generación de empleo”, además enfatizó con mucha precisión que “en la vida no hay victorias y derrotas para siempre”.

Frases y expresiones que paradójicamente fueron contrarias al desempeño de la actual administración. Escaso de diálogo, donde su constante diaria fueron las ruedas de prensa sin preguntas y mucho menos respuestas, donde la suma de una sociedad aristocrática fue su acontecer, donde sus pasadas victorias políticas se convirtieron hoy en su derrota.

Si efectivamente los problemas manifestados por el gobernador recaen en algo tan esencial como puede ser desde la perspectiva de ciudad el crisol de justicia urbana, que va encausada al derecho de una vivienda digna, que cuente con servicios de calidad básicos, incluyendo seguridad y específicamente esta vivienda este próxima a las fuentes de empleo y educación que reduce en gran medida los movimientos de recorrido entre la fuente de empleo y hogar o entre el centro educativo y hogar. Pero dudo mucho que se haya atendido así.

Por ello estoy convencido que las cuatro expresiones antes manifestadas por el gobernador saliente, fueron los problemas específicos que motivaron a la sociedad morelense salir a votar. Ellos sufragaron por la seguridad: para que se haga justicia a los damnificados por los terremotos, a los ciudadanos que más de una vez han sufrido robo a casa-habitación, a quienes les robaron su auto, los secuestrados. A fin de que se haga justicia a los comerciantes acosados por la delincuencia, a los usuarios del transporte público que son asaltados todos los días, los empresarios que salieron o saldrán del estado huyendo del famoso “derecho de piso” de la delincuencia organizada y de la no organizada.

Los morelenses salieron a votar por la Educación: para que se haga justicia a los universitarios afectados todos los días por un “revanchismo estéril” entre el actual gobernador y el pasado rector, para que se haga justicia a esos estudiantes que al día de hoy no tienen escuela digna, porque el gobernador actual no tuvo la sensibilidad de equipar en tiempo y forma sus aulas afectadas después del terremoto.

Los morelenses salieron a votar por la salud: para que se haga justicia a nuestra base trabajadora, que todos los días se asolea, insola, moja y se llena de polvo, porque al gobernador no se le ocurrió por lo menos instalar paraderos dignos, antes de pensar en el negocio del morebus. Para que se haga justicia a las ciudades morelenses que fueron saturadas de plazas comerciales a diestra y siniestra, pensando sólo en negocio y dejando de pensar en la congestión de la ciudad, que por consecuencia deriva en daños a la salud; Para que se haga justicia a todos los morelenses que se quedan fuera de los hospitales porque no hay medicinas y doctores.

Los morelenses salieron a votar por la economía: para que se haga justicia al sector agrario abandonado tan significativamente a tal grado de estar casi extinto, a la ciudad por no respetar el Plan de Desarrollo Urbano y construir por ocurrencia un anti funcional Congreso y un caja de zapatos llamado Museo Soriano, sin factibilidades de agua y luz, sin estudio de impacto urbano y ambiental, sin estudio de impacto vial, sin licencia de construcción, derribando árboles sin ninguna conciencia ecológica.

Los morelenses salieron a votar por la generación de empleo: para hacer justicia a quienes no tuvieron la oportunidad de acceder a un crédito para micro empresas en SEDESOL por no comulgar con el partido del gobernador, a todas las empresas constructoras morelenses que se disolvieron o migraron porque en Morelos no tuvieron oportunidad de construir. Para que se haga justicia a todas las empresas promotoras de vivienda que fueron bloqueadas desde la Secretaría de Desarrollo Sustentable, a los miembros ciudadanos de Consejo de Desarrollo Urbano y Sustentable disuelto en la actual administración mismos que dentro de sus facultades valoraban los proyectos a desarrollar en el estado. Para que se haga justicia a los transportistas que no tuvieron ni la mínima posibilidad de modernizar sus unidades, porque la Secretaría de Movilidad y Transporte sólo funcionó para el reemplacamiento sexenal y para que se haga justicia a los ayuntamientos que fueron limitados en sus participaciones federales.

En Morelos salieron a votar los ciudadanos, no por una revancha estéril, sino por una justicia, donde todos y cada uno de ellos tuvieran más oportunidades de salir adelante en una urbe digna con servicios de calidad y ser parte de un estado justo de ser reconocido internacionalmente por la calidad de su gente.

El reto para Cuauhtémoc Blanco es que esa justicia se lleve a cabo, para creer en las instituciones y no por una “revancha estéril”

 

* Valentín Parada es Presidente de la Asociación de Especialistas en Impacto Vial y Movilidad Sustentable del Estado de Morelos A.C.

valentinparada@hotmail.com