El agua es vida

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El agua es vida
Por  Editorial  9 de Agosto de 2018, 09:13 am

Durante siglos el territorio morelense ha sido privilegiado con grandes afluentes del vital liquido, debido a la cercanìa con el volcán Popocatépetl y gracias a los recursos forestales que genera el llamado Ajusco-Chichinautzin, cordillera, en cuya parte baja se almacena una cantidad de agua que nos sirve al 60 por ciento de los morelenses para subsistir. Por esdo, hasta hace unos 30 años, como bien se ha dicho en repetidas ocasiones, los recursos naturales en Morelos eran suficientes para la demanda de la población.

Sin embargo como también hay que recordar, a partir del sismo de 1985, los nucleos habitacionales comenzaron a crecer en todo el estado, pero sobre todo en la hoy llamada zona metropolitina, pero más aún en Jiutepec, Cuernavaca, Temixco, Emiliano Zapata y Xochitepec, en ese orden.

De acuerdo con los registros históricos de precipitación acumulada mensual de la Dirección Técnica del Organismo de Cuenca Balsas, la precipitación media anual de los últimos 30 años en la entidad es de 1009.9 mm, que supera en aproximadamente un 30.1% a la media anual del país, que es de 771.8 mm. Los periodos de lluvia están comprendidos entre los meses de junio a septiembre, por lo que se concluye que en el Estado llueve intensamente en periodos cortos de tiempo, motivando algunas lluvias torrenciales.

Según el Plan Hídrico estatal Morelos presenta una particularidad con la dispersión espacial de la población que en él habita, ya que la mayor parte de la población se ubica en las localidades urbanas, principalmente en los municipios de Cuernavaca, Jiutepec, Temixco, Emiliano Zapata y Cuautla, los cuales suman un total de 928 mil habitantes, lo que representa un 52.27% de la población de la Entidad, y al estar los cuatro primeros mencionados sobre el área de influencia de una misma cuenca y acuífero, la demanda sobre los recursos hídricos es evidente.

Por eso, según el citado Plan, alrededor del 80 por ciento de las aguas superficiales y subtearráneas de Morelos se encuentran sobre explotadas, lo que demanda un urgente plan de acción efectivo que regule los aprovechamientos de nuestro vital líquido, desde el campo hasta las zonas urbanas, porque de otro modo, de acuerdo con los especialistas, el agua en Morelos nos podría durar solamente 30 años más. Por eso es urgente, terminar con la depredación forestal de la zona del Chichinautzin, disminuis la explotación de los acuiferos y la reforestación efectiva de las zonas que han sido taldas y no recuperadas en los últimos 30 años. Tenemos agun aún, pero si hoy no hacemos algo en poco tiempo la llave natural podría cerrarse definitivamente.

 

 

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