Revocación de mandato sí

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domingo, 26 de mayo de 2019
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Revocación de mandato sí
Por  David Alanis  15 de Marzo de 2019, 10:07 am

Gran polémica causó ayer durante todo el día la discusión y aprobación en el Congreso de la Unión, sobre la consulta popular y la revocación de mandato, lo que abre la puerta a que los ciudadanos, mediante la Ley de Participación, podamos, con base en esos dos instrumentos, definir la continuidad o no en el cargo, de nuestros representantes populares. Lo aprobado ayer tiene injerencia en lo federal; es decir, senadores, diputados y por supuesto el presidente de la República. Sin embargo, es importante que dicha ley se pueda aterrizar en los estados, de forma tal que no haya autoridad que no sea sometida al escrutinio de la sociedad. Como lo recordaremos, esto es parte de los compromisos de campaña del jefe del ejecutivo nacional, Andrés Manuel López Obrador.

De acuerdo con lo publicado hoy en La Jornada, la noche de ayer la Cámara de Diputados aprobó –y turnó al Senado- la reforma a la Constitución que incluye la revocación de mandato y la consulta popular. El dictamen de la Comisión de Puntos Constitucionales fue aprobado por 326 votos a favor y 127 en contra, y al mismo tiempo la cámara se autorizó un puente de cinco días: la Mesa Directiva citó a sesión hasta el miércoles 20.

Después de más de casi 10 horas de discusión, y luego de que solo se aceptó una modificación propuesta por Morena al dictamen y se desechó el resto de las que presentó la oposición, el pleno avaló los cambios para que el Presidente, los gobernadores y el jefe de gobierno de Ciudad de México puedan ser sometidos a revocación de mandato. El principal argumento de la oposición se centró en que, con la reforma, el Presidente “estará en las boletas” en la elección intermedia de 2021, cuando se renovará la Cámara de Diputados y estará en campaña permanente desde el próximo año. En respuesta, Morena argumentó que la oposición “tiene miedo” a Andrés Manuel López Obrador y argumentó que se trata de una reforma para darle poder de decisión a los ciudadanos.

La palabra “revocación” proviene del latín revocare, es decir, anular una concesión o mandato, y del vocablo en inglés recall, que significa regulación de procedimiento institucional prevista en concepciones de democracia directa. Por tanto, la revocación de mandato es el procedimiento por el cual los ciudadanos pueden destituir mediante una votación a un funcionario público antes de que expire el periodo para el cual fue elegido.

La revocación de mandato es uno de los instrumentos de la democracia directa, los otros son: referéndum, plebiscito y la iniciativa popular. Alan García, experto en el tema explica que la revocación de mandato se decide en las urnas por el mismo cuerpo electoral que designó al funcionario público y no supone una acción judicial que exige las garantías del debido proceso, a diferencia del juicio político y el impeachment.

La revocación de mandato suele reconocerse en las constituciones. El mismo especialista nos habla de los requisitos y procedimientos. Al respecto, señala la importancia de la revocación de mandato, pues es un procedimiento que se inicia desde abajo, desde los ciudadanos.

Los antecedentes de la revocación de mandato se remontan a Estados Unidos a principios del siglo XVII, originario del common law. Yanina Welp y Uwe Serdült señalan que el primer caso de revocación de mandato surge a causa de la desconfianza en la clase política y el privilegio en los cargos públicos: “se remonta a las leyes del Tribunal General de la Colonia de la Bahía de Massachusetts en 1631 y a la Carta de Massachusetts de 1691”.

 Lo anterior no quiere decir que México se quedó atrás en utilizar mecanismos por vía de la democracia directa. Desde 1836 la Constitución presentaba antecedentes para emplear la iniciativa popular. Fue en 1923 cuando Rafael Nieto, gobernador de San Luis Potosí, presentó mecanismos para establecer en la Constitución de dicho estado la iniciativa popular, el referéndum y la revocación de mandato con el objetivo de ampliar las funciones de la sabiduría colectiva.

En Morelos tenemos un claro ejemplo en la época moderna de la política, sobre la remoción de una autoridad, como fue el caso del ex gobernador Jorge Carrillo Olea, quien debido a los altos índices de inseguridad fue sometido a un juicio político que derivó en su dimisión al cargo; sin embargo, es urgente y necesario que las figuras de referéndum, plebiscito y revocación de mandato sean incluidas en la Ley de Participación Ciudadana, porque el tabasqueño que gobernó durante seis años la entidad, muy a pesar de sus promesas de campaña, siempre legisló en contra y las mantuvo bloqueadas. Sin duda, un democracia real es cuando el poder reside en el pueblo; con la consulta popular y la revocación de mandato, el poder podría volver al pueblo, de modo que político que sirva que siga en el cargo y los que no, adiós…

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