Adiós profe

MIRADOR 21
Adiós profe
David Alanis
Feb 7 2020 - 18:12

De nueva cuenta y por otro caso excepcional, volveré a utilizar este espacio para hablar en primera persona. No lo podría hacer de otro modo, porque para hablar de quien lo haré se tiene que hacer franca y abiertamente. No puedo hablar de otro modo porque el sentimiento me embarga y porque la amistad forjada durante más de 15 años lo amerita.

Ayer, minutos después de las 13:00  horas recibí el mensaje que menos deseaba: Mi amiga y compañera Berenice vía mensaje de texto me informó que su padre, el maestro Isaías Cano Morales, había partido de este plano. Desde ese momento comencé a recordar pasajes, momentos y experiencias que tuve la bendición de compartir con el maestro desde mis inicios en esto de la reporteada. Como lo saben, el maestro Isaías colaboraba con este esfuerzo editorial desde hace casi dos años y ello gracias en gran parte a su tesón y luego de que en varias ocasiones no pudimos coincidir para tomarnos un café y definir su participación editorial con nosotros. Sin embargo, precisamente su tesón lo acercó a nuestra Jefa de Información Dulce Maya, a quien manifestó su deseo y luego de unos cuantos mensajes de texto, sin dudarlo coincidimos en que sería muy bueno contar con la pluma del profesor.

Como lo decía anteriormente, al Profe Cano, lo conocí por allá del 2001-2002 cuando comencé a trabajar en la Organización Editorial Mexicana, propietaria de los soles en Morelos, y en donde el maestro combinaba sus labores docentes con la de corrector de estilo. En aquellos tiempos era tan bueno llegar a la redacción en las oficinas de la calle de Galeana 125, y encontrarse con el Profe Cano, porque siempre había un tema polémico para platicar,  siempre con su espíritu combativo, pero sin caer en insultos o agresiones. La mejor arma del maestro, sin duda, era la palabra.

Para comentar lo siguiente, debo decir que en términos de instrumentos musicales, las guitarras o cuerdas cuya armazón está hecha de una sola pieza de madera, son las de mayor precio, las de mejor acústica y desde luego en términos generales las de mayor calidad. El maestro Isaías Cano, era instrumento de una sola pieza; su posición política fue profunda y clara. Nunca dudó en sus ideales, ni titubeó a la hora de defenderlos. Me atrevo a decir que es de las pocas personas de la historia política reciente de nuestro amado Morelos, que puedo considerar de izquierda; nunca se cambió la camiseta, ni el color, más allá de los partidos, se mantuvo siempre integro en sus principios y valores.

Su semblanza más amplia pueden encontrarla en esta misma edición, pero yo hoy quiero dedicarle mis sinceras letras a quien siempre estuvo para enseñarme o aconsejarme desde su posición como corrector de estilo del diario local en el que me forje; pero también para quien fue motivador e impulsor en mi carrera, para que buscara crecer, trascender y lograr mayores objetivos en mi vida profesional.

Además de su congruencia política, Don Isaías Cano Morales, fue maestro, enseñante o tutor por convicción; su labor como persona siempre estuvo claramente definida: fue un hombre que nació, vivió, creció y se desarrollo para enseñar, para compartir y para transmitir lo que recibió en toda su vida. Recuerdo claramente cuando en una ocasión me emocionó tanto que me contara que en el libro de un gran literato mexicano, el autor había considerado una de mis notas publicadas sobre el medio ambiente. Me lo decía con una emoción como si el logro fuera suyo y a mi, desde luego que me dio mucho gusto compartir ese momento con el.  Yo era muy joven y aunque me sigo emocionando con sucesos como ese, en aquella ocasión fue algo que me empujó a querer crecer más en mi vida dentro de este hermoso mundo de la comunicación.

Así como esto podríamos contar tanto del o vivido con el maestro, como cuando llegaba a la redacción y todos le llamábamos rijoso, porque junto con un grupo de perredistas se opuso a los manejos de quien años más tarde fuese el gobernador del estado, el tabasqueño Graco Ramírez. El maestro fue firme en su lucha y hasta públicamente lo expulsaron, pero no por eso dejó de ser un hombre de izquierda. Su afable sonrisa y su gran corazón siempre fueron más grandes que todos esos problemas políticos. Tan es así que incluso su corazón a veces no aguantaba tanto cariño, tanto amor y tanta pasión de vida.

Hoy, físicamente se nos adelanta, pero deja tanto en cada uno de los que tuvimos la bendición de conocerle y compartir un espacio en el mismo lugar de trabajo, en donde sus charlas siempre eran enseñanzas. Profe, siempre te recordaremos y viviré agradecido por todo lo que diste sin pedir nada cambio; se te daba tan natural. Para tu familia, pero especialmente para mi amiga Bere, pido fortaleza divina para superar este momento… Hasta siempre mi querido profesor…

 

 

.

 

Anteriores
Ago 10 2020 - 15:59
Ago 5 2020 - 14:51
Jul 29 2020 - 11:33
Jul 27 2020 - 11:25
Jul 22 2020 - 07:54